La frase que se tragó el internet: lo que en realidad dijo el nuevo economista de Anthropic

El rechazo del público
La semana pasada (23 de junio de 2026) una frase sobre la extinción humana se volvió viral en el internet, y muchos concluyeron que era evidencia de que Anthropic, una de las principales empresas de IA que se promociona como preocupada por la seguridad de la IA, quedaba de nuevo en evidencia, revelando que en realidad no le preocupa la seguridad de la IA, cuando anunció que un reconocido economista de Stanford, Chad Jones, se uniría a su nuevo instituto de investigación. Periodistas familiarizados con su trabajo encontraron una frase sobre una "probabilidad de uno en tres de acabar con la existencia humana", de un artículo que escribió en 2023, y el internet estalló en reacciones de rechazo.
Muchos hicieron afirmaciones del tipo de que la gente de la IA pensaba que una probabilidad de uno en tres de aniquilar a la humanidad era aceptable a cambio de un mundo mejor. En redes sociales como X y Reddit, había comentarios como "¿O sea que el man cree que hay 2/3 de probabilidad de que la IA haga que los millonarios quieran repartir la riqueza que acumulan para que la gente viva sana y feliz?".
Es una gran historia. También es casi exactamente lo contrario de lo que Chad Jones realmente argumentó.
Voy a repasar lo que en verdad se dijo y cómo la lección que podemos aprender, sorprendentemente, tiene muy poco que ver con la IA.
Entonces, ¿qué pasó realmente?
Jones, un respetado profesor de Stanford especializado en teoría del crecimiento, se tomó una licencia para unirse al instituto de investigación de Anthropic y estudiar cómo la IA reconfigurará la economía. Él mismo lo anunció en su propia cuenta de X:
Some news: As of June 30, I'll be on leave from Stanford at Anthropic. I'm joining the Anthropic Institute, where I'll continue my research on AI and our economic future and give seminars and talks as always. 1/3
— Chad Jones (@ChadJonesEcon) June 23, 2026
La frase de "uno en tres de extinción" no es nueva, y tampoco es algo que haya dicho Anthropic. Provenía de un artículo que Jones publicó en 2023, y luego en una revista de economía con revisión por pares, llamado The AI Dilemma: Growth versus Existential Risk (El dilema de la IA: crecimiento frente a riesgo existencial). Lo nuevo es que Anthropic lo haya contratado. La cita en sí es vieja, y resurgió después de que se hiciera público el nombramiento de Jones en Anthropic.
Entonces, ¿de qué hablaba Jones en su artículo de 2023?

El chiste matemático que el público general no entendió
Como economista, Jones tomó una fórmula estándar y la llevó hasta su extremo lógico para ver el resultado.
La fórmula gira en torno a un concepto llamado utilidad, que es cuánta felicidad real obtenemos de tener más cosas. La mayoría estaremos de acuerdo en que, a medida que tenemos más cosas, empezamos a experimentar rendimientos decrecientes. Por ejemplo, cuando te comes la primera porción de pizza a la hora del almuerzo se te ilumina la cara de placer, pero a medida que comes más porciones el placer de comer la pizza va disminuyendo, sobre todo si comiste demasiado. Una versión específica de esta idea es lo que se conoce como utilidad logarítmica (log utility), que asume que la felicidad aumenta con los cambios porcentuales en el ingreso y no con los absolutos, de modo que un aumento del 10% se siente igual ya sea que ganes $20,000 o $200,000. Cuando Jones usó la utilidad logarítmica dentro de un modelo de crecimiento impulsado por la IA, las matemáticas produjeron el ahora tristemente célebre resultado de que sería "óptimo" aceptar una probabilidad de uno en tres de acabar con la existencia humana a cambio de dos tercios de probabilidad de multiplicar el nivel de vida por 55.
Jones no se detuvo ahí, pero los titulares sí. Pasó a señalar que ese resultado era una señal de alerta y una prueba de que la fórmula estaba rota. Lo ha repetido muchas veces desde entonces, pero los titulares convenientemente guardaron silencio al respecto. Durante una presentación oficial sobre la IA y el crecimiento económico organizada por la Reserva Federal de San Francisco, el 2 de septiembre de 2025, dijo lo siguiente (traducido del inglés): "Resulta que, con ese modelo estándar, estarías dispuesto a aceptar una probabilidad de uno en tres de matar a todos en la Tierra para obtener un 10% de crecimiento. Y eso me enseñó: vaya, no tengo para nada utilidad logarítmica. Porque de ninguna manera aceptaría una probabilidad de uno en tres. Así que me sorprende que nuestro modelo estándar diga algo así."
Esta es una forma de argumentar un punto en la economía. Es la misma lógica detrás del famoso artículo "The Equity Premium: A Puzzle" (El enigma de la prima de riesgo), presentado en 1985 por los economistas Rajnish Mehra y Edward C. Prescott. Así que Jones le dio a la utilidad logarítmica números reales, vio que arrojaba algo absurdo y concluyó que la fórmula necesitaba arreglo. Todo el objetivo era mostrar que las matemáticas cotidianas que los economistas usan para valorar la vida humana y el crecimiento se desmoronan en el momento en que se trata de algo como la extinción humana.
Hubo otros académicos que también compartieron este sentimiento cuando la historia se volvió viral. Es sorprendente que una publicación del calibre del Financial Times se perdiera el contexto.
La verdadera conclusión de Jones
Si vas más allá de la frase viral, el verdadero argumento de Jones coincide con la alarma que todos han estado expresando.
En un artículo complementario sobre cuánto deberíamos gastar para reducir el riesgo existencial de la IA, en la página 2, concluye que, dado que incluso los riesgos catastróficos pequeños son intolerables, las sociedades deberían gastar sumas enormes para prevenirlos: al menos un 1% del PIB (producto interno bruto) cada año y, en muchas de sus simulaciones, un promedio que supera el 8% del PIB. Eso es un gasto que igualaría o superaría el presupuesto de defensa de la mayoría de los países. Su punto no era que la extinción sea un costo aceptable a cambio del progreso, sino que estamos gastando muchísimo menos de lo necesario para mantenernos a salvo, y que nuestras herramientas estándar no logran resaltar el peligro real.
Por qué ganó la versión equivocada
Ahora bien, me apresuro a señalar que la alarma de muchos en las redes sociales es en realidad la respuesta correcta dadas las circunstancias. Así que no, esto no significa que los críticos sean paranoicos y locos; nada más lejos de la verdad. Poner la extinción humana en una hoja de cálculo se siente frío, y es razonable que algunas personas objeten que se modele la extinción humana como parte de cualquier argumento o discurso. También hay sospechas comprensibles sobre la contratación de Jones por parte de Anthropic; muchos se preguntan qué tan independiente podría ser cualquier académico que trabaje para un laboratorio de IA, y si hablar de "riesgo existencial" no será solo marketing. Son preguntas legítimas que deberían explorarse.
Las emociones detrás de la alarma son comprensibles; sin embargo, la acusación dirigida a Jones es falsa. Y es importante que seamos honestos sobre los hechos y sobre por qué una versión falsa se volvió viral.
Para entender lo que Jones realmente quiso decir, primero hay que aprender qué son la utilidad y la utilidad logarítmica, y la mayoría de la gente no va a tener la paciencia para eso. Así que la historia falsa les llega primero, porque encaja con la realidad que ya creen. La jerga hace la mitad del trabajo por los cínicos; para la mayoría de la gente, un análisis de costo-beneficio sobre la extinción suena sociópata a primera vista, sin necesidad de explicación, y punto. Y el terreno ya estaba preparado: muchas personas ya creen que a las empresas de IA les importa más su dinero y su control que la supervivencia de las masas, así que una cita sacada de contexto solo confirmó lo que ya sospechaban.
La explicación completa, más adelante en el artículo, nunca tuvo oportunidad frente a todo eso.
La lección que podemos aprender
Como insinué en mi título: "...y lo que esto dice sobre la brecha entre la investigación y el público general". La lección más importante que debemos aprender no tiene nada que ver con nuestras probabilidades de extinción ni con la IA.
Los investigadores escriben para otros investigadores. Comparten un conjunto de premisas tácitas, y dentro de esa "burbuja" una frase como "con utilidad logarítmica, X es óptimo" se lee, para otro investigador, como "mira lo defectuosa que es la utilidad logarítmica". Pero la investigación no se queda en la "burbuja". Es fácilmente accesible para otros que no usan ni entienden las premisas tácitas de los economistas. Y cuando se hace pública, el significado más profundo se pierde entre el ruido.
La solución no es evitar los temas incómodos, si esperamos que las cosas mejoren. Los economistas deben recordar que sus discursos llegarán al público y, por lo tanto, deben hablar con claridad, de maneras que el público pueda entender. Una nota al pie ilegible no puede defenderse, pero una frase simple y directa sí. Como novato en economía, tuve que pasar muchas horas, tal vez un día o dos, para entender lo suficiente de lo que decía el artículo; muchas personas no se molestarían en hacer ese esfuerzo.
Porque la alternativa es exactamente lo que acabamos de ver hacerse viral: el pánico erosionando aún más la poca confianza que queda, y la posibilidad muy real de que se elaboren políticas públicas en respuesta a un titular que nunca fue cierto.

Referencias
- El anuncio del propio Chad Jones (X / Twitter)
- Financial Times, "Anthropic has hired an economist with … interesting views on human survival"
- Charles I. Jones, The AI Dilemma: Growth versus Existential Risk (Stanford; AER: Insights, 2024)
- Charles I. Jones, How Much Should We Spend to Reduce A.I.'s Existential Risk? (NBER working paper)
- Rajnish Mehra, Edward C. Prescott, "The Equity Premium: A Puzzle"