La Historia Detrás de WARM
Cómo un artículo de LinkedIn se convirtió en una forma de hacer que la seguridad de los sitios web tenga sentido.
La mayoría de las personas que tienen un sitio web no tienen una idea real de qué tan seguro es. Saben que deberían preocuparse por la seguridad, pero, en el momento en que una persona técnica empieza a hablar, las palabras se acumulan (firewalls, cabeceras, vulnerabilidades y parches) y se les nubla la mirada. La información está ahí, pero no les sirve, porque no logran percibir en qué punto se encuentran. Algunos incluso creen que están seguros porque instalaron un software, un plugin o un hardware con buenas reseñas; pero, si usted no tiene idea de por qué su sitio web es seguro más allá de algo que instaló, puede que esté dejando todo al azar, y ese nunca es un enfoque seguro.
WARM nació como mi respuesta a eso. Empezó como la idea para un artículo que escribí en LinkedIn, donde intenté plantear una forma sencilla y repetible de pensar en el endurecimiento de un sitio web, explicada de modo que una persona no técnica pudiera seguirla de verdad. WARM significa Website Assessment of Risk Methodology (Metodología de Evaluación de Riesgo de Sitios Web), pero el nombre cumple una doble función, porque la mayoría del lenguaje sobre seguridad se siente frío y atemorizante, y yo quería algo que se sintiera cercano y cálido.
El corazón de todo es un puntaje. En lugar de ahogar al propietario en detalles técnicos, WARM ofrece una sola lectura de la postura de seguridad de su sitio web, un número que puede entender de un vistazo. Y no es una calificación fija grabada en piedra. El puntaje se mueve, porque la seguridad no es estática; cambia a medida que cambia el sitio web, a medida que aparecen nuevos riesgos, se agrega o se elimina contenido, el proveedor de alojamiento hace cambios o deja de hacer los que eran necesarios, se corrigen cosas o se dejan sin resolver. Es una instantánea de dónde se encuentra usted en este momento.
Lo valioso de una instantánea es que le dice dónde mirar. Cuando el puntaje es saludable, bien. Cuando el puntaje es bajo, esa es la señal para profundizar y averiguar por qué, en lugar de adivinar o ignorarlo hasta que algo salga mal.
Para mí, WARM empezó como un sistema personal, una manera estructurada de llevar el control de los sitios web que estaba endureciendo, para que nada se me escapara. Pero, mientras más lo usaba, más veía que podía ser mucho más que mi propia lista de verificación. Imagino a WARM creciendo hasta convertirse en una herramienta que las empresas usen para vigilar y gestionar la seguridad de sus propios sitios web, de la misma forma en que vigilarían cualquier número que importe para su negocio.
La seguridad no tiene por qué ser fría. A veces, lo más útil que se le puede dar a alguien es un número claro y una manera cálida de entenderlo.